Estábamos empapados y muertos de frío. Eras tan implacable, con el pelo cayendo hecho salitre sobre tu pecho esbelto, forrado de neopreno. Me vi a mí mismo como Camus o como Verlaine, con un fondodelmar que se me desbordaba. Tú habías nacido en esa cala entre Biarritz y Géthary. No tenías pasado ni manchas, salvo …
